El precio de uno de estos artículos ronda los 40€. Antiguamente estas máquinas se podían encontrar en lugares publicos junto con otras máquinas de refrescos, pero, después de muchas quejas, las máquinas fueron restringidas a ciertos lugares, y ahora es más difícil encontrarte una por casualidad. Aun así, haberlas, haylas.
El por qué de estos productos se remonta a antaño. En japonés, existe el termino "buru-sera" que hace referencia a la fascinación que algunos hombres sienten por las colegialas japonesas de aspecto inocente. "Buru-sera" viene del ingles "Blue-sailor", puesto que los uniformes oficiales japoneses de colegiala recuerdan en cierta manera a los trajes de marinero. En Japón se considera sexy el aspecto infantil e inocente, y por ello se asocia este uniforme colegial a estas cualidades. Existen decenas de revistas única y exclusivamente de fotografías de chicas con aspecto inocente en estos uniformes de colegiala. La existencia de máquinas expendedoras de bragas usadas de colegialas no es más que la culminación de la industrialización de esta fascinación. |